La difícil hora de comercializar en el agro

Publicado: 17 mayo, 2010 en Sin categoría
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“Cuando las cifras revelan que las bajas en el mercado lácteo internacional se reflejan rápidamente en el precio que reciben los productores chilenos y en épocas de alza el traspaso es marcadamente lento y en magnitudes muy por debajo de lo que indican los mercados internacionales de referencia, nos asiste la convicción de que la comercialización de leche fresca en Chile no está funcionando de manera transparente”.

Las palabras del presidente de la Federación Nacional de Productores de Leche, Dieter Konow, pronunciadas hace algunos días, se alzan como el botón de muestra de lo que sucede hoy en Chile en la relación comercial y contractual que productores e industrias tienen en distintos rubros.

Se trata de una visión compartida al interior de los gremios agrícolas y que cada cierto tiempo sale a la luz pública de la mano de coyunturas desfavorables para productores de leche, trigo, maíz o carne.

Pero ahora, además, la apreciación se valida a nivel gubernamental. El ministro de Agricultura, José Antonio Galilea, fue enfático en señalar algo que le parece grave y necesario de corregir.

“Existe una completa y total asimetría en el poder de negociación que tienen los productores agrícolas respecto de algunos compradores. Y esa asimetría genera verdaderos abusos, bajas de precios y problemas graves de comercialización. Hoy el poder comprador actúa como juez y parte, porque sobre su análisis del producto que le lleva el agricultor, establece el precio a pagar. Eso se ha prestado para muchos abusos”, ha señalado a medios nacionales.

Según su análisis, esta asimetría ocurre en todos aquellos productos en que hay una gran cantidad de oferentes y pocos demandantes, y donde el precio se vincula a las características de los productos.

El presidente de los agricultores de Malleco, Nicolás Donze,  coincide en el diagnóstico.  El dirigente enfatiza en que cada molino -en el caso del trigo- compra lo que quiere comprar y puede cambiar las condiciones cuando quiere.

Y agrega que esto se ve de manera más evidente cuando llega la hora de tomar las muestras del cereal, lo que determina el precio a pagar por parte de las empresas. “No existe ninguna posibilidad de tener una segunda opinión. Los laboratorios son de ellos y jugamos con sus condiciones”, remarca.

En el caso de la leche, el problema pasa por la correlación entre los precios externos e internos.

Rodrigo Francois recuerda que “hace tres años ya tuvimos la experiencia de una bonanza a nivel internacional que se replicó de manera tardía y marginal a nivel de los proveedores de leche y que se tradujo en utilidades récord para las industrias lácteas nacionales por el ahorro en compra de materia prima. Incluso el año 2009, en que el precio de la leche a productor cayó un 24% porque se suponía que estábamos en crisis, la empresa líder del mercado (Soprole) tuvo utilidades superiores el 11% respecto al año 2008”.

Ante esto, considera que estas maniobras de la industria lo único que hacen es “enturbiar el proceso de comercialización de la leche”.

A su juicio,  al aprovechar su posición dominante, la industria “limita la potencialidad general del sector a través de una distribución arbitraria y poco equitativa de los beneficios que genera la cadena en su conjunto”.

El nuevo director de la Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco, Marcelo Zirotti, complementa diciendo que  transparentar las relaciones es uno de los temas trascendentes del gremio que representa. “Hoy el desafío que tiene  Sofo es ayudar a transparentar los mercados, porque la cadena del trigo, de la leche y otros productos es muy incierta. Tenemos esperanza que con las nuevas autoridades de gobierno, podamos ser escuchados y que se nos abran las puertas por el bien de la agricultura local”, indica.

la corrección

Una de las soluciones al respecto, según los expertos, pasa por acelerar el proyecto de ley para la transparencia de los mercados agroindustriales. También se conoce como la ley de muestra y contramuestra, Esta herramienta daría obligatoriedad a reglamentos que existen, pero que deben ser adoptados en forma voluntaria, como la Norma Chilena (NCh 1237 Of.2000) para el trigo.

Algo que algunos como el mejorador genético  Erik von Baer, considera  una verdadera aberración que perjudica a la producción nacional.

Y lo ratificó nuevamente en Osorno el jueves pasado, donde expuso ante un centenar de productores de la zona, entre otras cosas, la necesidad urgente de contar con una norma obligatoria que sustente al rubro nacional.

El propio ministro de Agricultura, ha señalado su disposición para que la iniciativa decante a la brevedad. Por estos días están a la espera de un análisis de Odepa para enviarlo al Congreso, para una discusión que pretenden sea lo más breve posible.

En resumen, mediante esta ley se espera terminar con las situaciones de incertidumbre y desconfianza que en algunos casos puntuales existen entre vendedores y compradores.

Gracias a esta iniciativa, un productor podría solicitar una contramuestra cuando venda por algún atributo de calidad, y quiera estar seguro del porcentaje de pureza de su entrega.

En este escenario habrá laboratorios acreditados para resolver las controversias y serán los que realicen las contramuestras; hoy, las muestras se realizan regularmente con los laboratorios ya instalados de la propia industria.

Para el productor triguero Sergio Henríquez, se trata de una necesidad urgente, que permitiría darle mayor transparencia al sector. “Hemos comprobado que las cosas no funcionan por pura voluntad. Aquí se hace necesaria una norma obligatoria que imponga las condiciones básicas para realizar un negocio entre dos partes. Eso, desde algunos puntos de vista, hoy no existe”, exclama.

Por su parte, Nicolás Donze, hace un llamado de antemano a los parlamentarios a apoyar y aprobar este  proyecto cuando llegue al hemiciclo. “Acá no deben haber colores políticos”, acota.

Y aunque es bien visto por los agricultores, algunos dirigentes señalan que se debe ir más allá, lo que queda en manos de los propios productores.

 José Antonio Alcázar, gerente técnico de Sago, valoró el eventual proyecto, afirmando que éste tiende a corregir el mercado de los granos. “Pero desde otro punto de vista, las soluciones pasan por que los productores tomen el toro por las astas  y se asocien. Me refiero a que si existe una conducta perversa, se formen frentes comunes”, explica el ingeniero agrónomo.

Según profundiza, no se trata necesariamente de levantar una planta lechera o un matadero propio, sino de organizarse y dejar de venderle a una empresa que incurre en acciones que “no son comercialmente aceptables”. “Hoy por ejemplo, la mayoría de los contratos son unilaterales y no cumplen con las cosas básicas de un instrumento que pretende asegurar a las dos partes. Por ello, los que deben regular el mercado son los productores. En ese plano, reiteramos a que se acerquen a sus asociaciones gremiales para que los ayudemos a analizar las condiciones que imponen las industrias”, enfatiza

Entre las recomendaciones, por ejemplo, se cuenta negociar en grupo los contratos, “para poder equilibrar de alguna manera estas asimetrías que existen”.

¿Y la bolsa?

En marzo de 2003, el Ministerio de Hacienda licitó, a través de la Fundación Chile, un estudio para el diseño, reglamentación y factibilidad económica de la Bolsa Agropecuaria. El anuncio de la creación del nuevo centro bursátil se realizó el 13 de mayo de 2004.

En 2005 se concretó la partida del anhelado proyecto de la Bolsa Agropecuaria de Chile, la que pasó a denominarse Bolsa de Productos de Chile, Bolsa de Productos Agropecuarios S.A. Y hoy aparece como una opción para aportar a la transparencia, lo que se maneja a nivel ministerial con estudios y mesas de trabajo.

Actualmente se transa en esta bolsa arroz pulido grano largo delgado, arroz paddy, maíz grano, trigo harinero, vino y hasta ganado bovino. Este “producto” fue justamente uno de los últimos en incorporarse.

En marzo, BanTattersall Corredores de Bolsa realizó la primera transacción de ganado bovino en pie en la BPC por cerca de $204 millones.

Pero para masificarse, hay algunos problemas y trabajo pendiente. Así lo cree el gerente general de BPC, Christopher Bosler, quien a propósito de esta transacción sostuvo a El Austral de Osorno que tienen que darse las circunstancias de mercado.

“Yo creo que oferta o productores interesados en financiar bienes físicos hay, pero se debe trabajar más la demanda, porque aquí lo que estamos haciendo es democratizar las transacciones y la formación de precios y eventualmente cuando existen pocos compradores puede ser que no exista tanta predisposición a formar un precio de mercado. Aquí hay un trabajo importante quizás a nivel de las autoridades para poder hacer más transacciones”, sostuvo.

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