El futuro de los GTT está en análisis

Publicado: 13 julio, 2010 en Sin categoría

Raúl Schultz participa desde hace 6 años en el Grupo de Transferencia Tecnológica (GTT) de Fresia. En 2004, con 36 hectáreas dedicadas a la lechería, tenía una producción cercana a los 100 mil litros; hoy produce  más de 300 mil litros de leche al año, lo que significa que pasó de 4.500 litros a más de 10 mil litros de leche por hectárea. Un verdadero avance.

Este productor es uno de los ejemplos de los resultados que pueden mostrar los GTT en el sur de Chile, tras -en algunos casos- 7 años de trabajo conjunto con expertos de Inia e Indap.

“Ejemplos como éstos muestran lo que se está logrando con esta metodología”, afirmó el director regional de Inia Remehue, Julio Kalazich, quien participó en la “licenciatura” de 15 grupos de productores -unos 200 en total-.

Algo que se replicó en otras regiones, como en Bío Bío.  Allí, 120 productores formaron parte de la ceremonia de cierre de los Grupos de Transferencia Tecnológica en la sede del Inia Quilamapu de Chillán.

11 GTT se extendieron por toda la región durante los últimos años, exhibiendo mejoras productivas y adopción de nuevas tecnologías. Todos, vinculados principalmente a los rubros: ganadería (ovinos y bovinos), frutales de nuez, papas y cultivos en cero labranza.

 

el método

Esta metodología fue creada por el Inia en la década de los 80.  Y desde 2003, el Ministerio de Agricultura, a través del Inia e Indap, está trabajando con grupos de la agricultura familiar campesina, usando el método. Este consiste en reuniones mensuales en cada uno de los predios de los productores socios para que todos puedan entregar y recibir recomendaciones de sus pares y de un especialista del Inia que actúa como coordinador y asesor del grupo.

El objetivo: validar para el mundo de la Agricultura Familiar Campesina (AFC) algunas tecnologías productivas ya probadas por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias  en sus centros de investigación; contribuir a la asociatividad de la AFC; crear instancias de vinculación entre estos grupos en los ámbitos regional y nacional; y desarrollar un trabajo conjunto con el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) orientado a la validación, transferencia tecnológica y seguimiento de los procesos de innovación y resultados técnico – productivo con los programas existentes.

Hoy, siete años después el sistema entró a una revisión. “Las experiencias de estos años en el programa de GTT, más otras vividas a través de diferentes acciones de transferencia y difusión tecnológica, nos han llevado a hacer una pequeña y necesaria pausa, y analizar lo bueno y lo malo, haciendo un balance que permita la implementación de nuevas y mejores acciones que efectivamente logren, no sólo en un pequeño grupo de productores, los éxitos que ustedes han alcanzado, sino a un universo mucho mayor”, sostuvo el subdirector nacional de Inia, Ernesto Labra.

Pese a eso, reafirmó que “esta metodología es y seguirá siendo una de las herramientas más importantes para transferir los  resultados de investigación y los conocimientos científico-tecnológicos a los agricultores, por los resultados obtenidos y el éxito alcanzado”.

En tal sentido, el seremi de Agricultura de Los Lagos, Rodrigo Mardones, ratificó que este stand by no necesariamente significa el fin de este tipo de iniciativas.

“Actualmente se están evaluando los mecanismos de transferencia tecnológica que se utilizan en el agro y los instrumentos de fomento para la agricultura y ganadería, pero eso no significa que esto se vaya a acabar. Muy por el contrario, a la luz de los resultados, se espera que este trabajo de los GTT se pueda mantener y masificar, porque está demostrado que es eficaz, no sólo entre los productores empresariales, sino también en la agricultura familiar campesina”, puntualizó.

Al respecto, la directora regional de Indap en Bío Bío, Paola Tima, agregó que está demostrado el convenio GTT es una excelente herramienta para los agricultores, por lo que la evaluación de su seguimiento y extensión debería ser positiva. “Creo que es bueno aprender y replicar las buenas experiencias, especialmente cuando éstas funcionan”.

Así, comentó que en una reciente visita a la región, se le expuso al director nacional de Indap, Ricardo Ariztía, los detalles del funcionamiento y logros de los GTT. “Y esperamos tener pronto gratas noticias, no sólo para Inia e Indap, sino también para los agricultores de la región”, manifestó.

optimismo

El propio director de Inia Quilamapu, Maldonado, es optimista en la continuidad. “La política agrícola nacional privilegia para los próximos años, el desarrollo de un sector más competitivo, con mejor ruralidad, mayor incorporación tecnológica en sus procesos productivos y comerciales y cuidado del medio ambiente. Y en el logro de esa finalidad, el Ministerio de Agricultura busca privilegiar importantes aspectos entre los cuales destaca el estímulo a los Grupos de Transferencia Tecnológica”,  sostiene.

Claro, los resultados le dan la razón. Algunos productores aumentaron en 4 ó 5 veces su productividad y también su rentabilidad. Y de paso, su calidad de vida en forma sustancial en tan sólo 3 a 5 años.

Así lo reconocen los propios beneficiarios. “Tenemos que reconocer que a pesar de todo el tiempo trabajando, no sabíamos nada de agricultura. Sin embargo ahora después de 6 años nos sentimos capacitados, porque hemos aprovechado todos los conocimientos que se nos han entregado”, Fabián Iturra del GTT Berries de San Carlos.

Y lo reafirma Haydee Viveros, agricultora e integrante del GTT Rofuco Alto de La Unión. “Esta experiencia ha sido muy importante para nosotros como agricultores. El predio lo manejaba 100% mi esposo, yo ahora que participé de este GTT me he integrado al negocio, he aprendido del tema, y puedo aportar mucho, estoy en condiciones de hacerme cargo del campo, lo que es muy positivo para uno como mujer, estoy muy agradecida de esta oportunidad, de las herramientas que se nos han entregado las cuales estamos aprovechando”, contó.

Y las experiencias se repiten. Los productores del GTT lechero de Línea Errázuriz, lograron aumentos de 30 por ciento en promedio en su producción de leche por hectárea, partiendo de un piso alto de más de 5.000 litros por hectárea y llegando a casi 7.000 litros por hectárea, con casos individuales que superaron el 70 por ciento de aumento.

El GTT Ovino de Ancud en sólo 3 años logró aumentar la carga animal -como promedio de grupo- en más de un 50 por ciento y reducir la mortalidad de corderos de más de 40 por ciento, a casi 15 por ciento, con tecnologías muy simples.

El GTT de papa de Panguipulli, pasó de 11 a 35 toneladas por hectárea promedio en los últimos 5 años. Y en conjunto, logró apalancar recursos por más de 40 millones de pesos en instrumentos de Indap como el Programa de Desarrollo de Inversiones (PDI), que les permitió construir bodegas y adquirir maquinaria: hoy 17 de los 19 productores tiene una bodega de papa moderna y adecuada para su producción.

Sus socios del  GTT de Papa de Puqueldón, en una sola temporada pasaron de 12 a 40 toneladas por hectárea en la temporada 2009-2010 y ninguno de sus integrantes se vio afectado por el tizón tardío, una de las más graves enfermedades de este cultivo, porque aprendieron a controlarlo, en circunstancias que en Chiloé se estiman pérdidas debidas a este hongo de un 77 por ciento.

También se cuenta el GTT papero de Los Muermos, que en 2003 tenía sólo una hectárea como semillero, el 2009 terminó con cerca de 70 hectáreas. Además, antes, ninguno plantaba sus papas mecanizadamente; hoy el 100 por ciento lo hace usando maquinaria y también aprendieron a controlar el tizón tardío de la papa.

O el caso del productor lechero de Los Muermos, Alejandro Bohle, del GTT Coyam, quien empezó produciendo 26 mil litros de leche hace 6 años y este año espera llegar a 125 mil litros.

Ejemplos que según el director de Indap Los Lagos, Claudio Ernst,  muestran el entusiasmo con que cada grupo GTT desarrolló su trabajo durante estos años, lo que desde su perspectiva, se ve reflejado en las cifras que la agricultura familiar campesina ha conseguido con esta asesoría técnica especializada.

“Sin duda, este convenio ha tenido los resultados esperados y ha puesto a los agricultores en el mejor pie para desarrollar los cuatro rubros más importantes de la región como son carne, leche, papas y ovinos, con un nivel avanzado en materia tecnológica y de innovación a través del aprendizaje en terreno de los procesos productivos”, recalcó Claudio Ernst.

“Además del impacto productivo, fomenta la asociatividad entre los agricultores, un componente fundamental para el desarrollo de los negocios en la agricultura familiar campesina. Estamos satisfechos con estos resultados porque detrás existen familias que mejoran su calidad de vida. Queremos reconocer la efectividad de esta metodología  GTT que significa un aprendizaje compartido en las prácticas de cada uno de los productores con la asesoría de un profesional”, agregó  Willy Orellana, jefe del Departamento de Fomento de Indap de Los Ríos.

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