El futuro ovino de Galvarino

Publicado: 30 agosto, 2010 en Sin categoría

El principal sector económico de Galvarino es la actividad forestal que se traduce en gran cantidad del territorio dedicado a la producción de árboles forestales como pinos y eucaliptus.

En 2007 presentaba altos índices de pobreza -según datos de la encuesta Casen-. Por ello, hace tres años el municipio definió a través de un programa agrícola, los rubros más relevantes para el desarrollo de la comuna.

Esto, considerando las ventajas comparativas existentes frente a la particular situación de la comuna que presenta un alto porcentaje de ruralidad (76%) y población indígena, además de un alto número de subdivisión de tierras con una calidad de suelo que da pocas posibilidades a un desarrollo agrícola efectivo.

Así, durante un año el Programa de Desarrollo Económico Local, realizó acciones tendientes a definir los rubros que serían priorizados para trabajar con los agricultores de la zona.

Se trata de hortalizas y chacarería en las macetas laterales de los ríos de la comuna; apicultura; subproductos del bosque; y el sector ovino, considerando que este último es un rubro que no requiere grandes superficies de suelo.

A mediados del año 2008 fueron aprobados los recursos correspondientes al Fondo Nacional de Desarrollo Regional e inmediatamente se inició el proceso de licitación pública que luego se adjudicó la Consultora Prosur y que comenzó a trabajar con los usuarios seleccionados por la Municipalidad.

Fueron 100 las personas que gracias a estos recursos han participado en un completo programa de capacitación, asistencia técnica y habilitación de su emprendimiento ovino que ha abarcado aspectos como alimentación, sanitarios, calendario y cuidados mínimos, lo que hoy permite al agricultor estar preparado para dar un primer auxilio o detectar un posible problema en su rebaño.

Paralelo a ello también se ha trabajado en manejo y control de registros para finalmente llegar a los temas relativos al márketing y mercadeo, de modo que los usuarios sean capaces de comercializar sus animales de mejor manera.

El coordinador del Programa de Desarrollo Económico Local de Galvarino, Víctor Mansilla,  explica que todo este trabajo se refleja en la disminución de muertes en el peri parto, mejor rendimiento en la crianza, animales de mayor peso, mejor calidad y, lo que es mejor, todo en menor tiempo.

Y esto, a su vez, permite un mejor precio de venta con el consiguiente aumento de ingresos para las familias campesinas en su mayoría mapuche.

Mansilla, quien además es veterinario, explica que se optó por trabajar con ovejas debido a sus ventajas respecto del vacuno: son menos demandante en términos de suelo y con una respuesta económica más rápida.

“Mientras el vacuno en el mejor de los casos puede dar respuesta a los 18 meses, la oveja entrega resultados a los cinco meses”, explica el experto.

Además no requieren grandes extensiones de suelo para su desarrollo, lo cual es muy importante si se considera que en Galvarino el predio promedio tiene 3 hectáreas y con suelos clase 7, lo que implica que en términos productivos no son los óptimos.

recursos

Con los recursos Fndr -por ley- sólo se pueden generar unidades demostrativas y entregar conocimientos a los usuarios.

Por ello, ha sido clave la gestión del municipio en generar y destinar otros recursos que han permitido intervenir los predios de manera que ofrezcan las condiciones deseadas para la inseminación de los animales y adecuado desarrollo y avance de las ovejas preñadas.

En este contexto, la consultora Prosur adquirió un ecógrafo de última generación y un completo set de inseminación artificial, mientras que el municipio obtuvo el año pasado las dosis de semen de primera calidad importadas desde Canadá, junto con los medicamentos y hormonas necesarias para hacer todo el proceso de sincronización que asegurara buenos resultados.

Luego, a principios de este año, se seleccionaron a 100 ovejas pertenecientes a 11 agricultores. Y luego de un exhaustivo proceso de sincronización de los celos y colocación de implantes intravaginales de progesterona, se logró que 65 ovejas fueran inseminadas artificialmente obteniendo sobre un 55% de preñez certificada con sistema de ecografía, lo que para la realidad del país es muy alto, pues el promedio no supera el 30%.

El proceso fue seguido personalmente por el médico veterinario de la consultora Prosur, Juan Navarrete, quien desarrolló una asistencia individual a cada oveja, lo que explica el alto porcentaje obtenido. Y para la semana pasada se esperaban las primeras pariciones.

Lo cierto es que aparte de los buenos resultados generales, los agricultores están felices.

Francisco Huenchuleo es uno de los usuarios que participó del programa y que inseminó a 9 de sus ovejas.

“Yo soy agricultor, pero la agricultura está mala, así es que ahora quiero cambiar de rubro y llegar a tener sólo ovinos”, afirma esperanzado y conforme con todo lo aprendido y que espera continuar aplicando para aumentar su masa ovina.

Agrega que lo más alentador para él ha sido la permanente preocupación por parte de la gente de la consultora y de la supervisión del municipio.

Mirta Guajardo, otra productora, expresa que para ella ha sido muy importante poder participar de este programa, especialmente porque de esta manera puede apoyar en el desarrollo económico de su núcleo familiar compuesto -además-, por su esposo y su hijo. “Uno antes no sabía mucho cómo llevar la crianza y solamente sabía cuando las ovejas iban a parir. Ahora uno va dirigiendo el proceso y las puede cuidar mejor”, acota.

Juan Barra no inseminó ovejas en esta oportunidad, pero señala que la capacitación le sirvió porque disminuyó la mortandad de sus animales con respecto a años anteriores, lo cual atribuye a los cuidados que aprendió a mantener con su masa ovina.

“Esto es un avance para nosotros porque tener la asesoría y poder tratar mejor a nuestros animales nos da una mejor producción. Y hemos visto el resultado porque en otras épocas siempre teníamos pérdidas y ahora han sido menores porque los tratamos a tiempo”, explica Juan Barra.

¿La comercialización?

Uno de los temas más complicados de abordar entre los agricultores de Galvarino es el de la comercialización, pues los campesinos no tienen la costumbre de vender  en otra parte que no sea el campo.

Por esta razón y como parte importante de la capacitación, se desarrolló durante el proceso una gira técnica donde los agricultores visitaron las instalaciones de Ferias Araucanía de Temuco donde pudieron conocer otro sistema para transar los animales.

El veterinario Juan Navarrete, recuerda que los agricultores no conocían esta manera de comercializar los animales y esta gira “les permitió abrirse a otras posibilidades ya que se busca propiciar un cambio de conducta entre la gente que quizás toda su vida ha tenido ovejas pero las ha manejado como una economía marginal”.

“Son ovejas que están ahí. Y los corderos se consumen o se venden cuando se necesita plata, pero nunca lo han manejado como un negocio propiamente tal”, indica el profesional.

Por ello, durante la capacitación se buscó potenciar el rubro tratando aspectos como la alimentación a través de praderas suplementarias para alimentación invernal, que es cuando hay carencia de alimento.

Andrea Aguilera, médico veterinario y encargada de la supervisión del programa por parte del municipio, asegura que se ha notado un importante cambio de conciencia en los agricultores que participaron de la capacitación en cuanto a ver el rubro ovino como una posibilidad real de ingresos económicos y la consecuente mejora de la economía familiar.

Es así que ya ha habido interés de parte de otros agricultores por postular proyectos que les permitan la adquisición de vientres para aumentar su masa ganadera y poder producir más corderos para la venta. Un tema que para la mayoría representa un importante cambio de calidad de vida y también en sus perspectivas económicas.

Satisfecho con los logros obtenidos por este programa se encuentra el alcalde de Galvarino, Miguel Hernández, quien se propuso durante su gestión desarrollar diversas acciones tendientes a disminuir los índices de pobreza.

Es así que se decidió orientar los esfuerzos hacia un mayor desarrollo productivo de las familias campesinas de la comuna a través del apoyo a los sectores ovino, apícola, madera y hortalizas.

Principalmente, lo que el municipio busca a través de los distintos programas de apoyo al sector productivo es  mejorar las expectativas económicas de las familias campesinas mediante la entrega de herramientas que les permitan ofrecer un producto de mayor calidad al mercado y por el cual puedan obtener un mejor precio.

Así, han desarrollado un apoyo en cuanto a mejorar la infraestructura predial, poniendo cobertizos, mejorando cercos y empastado.

“Hemos hecho una apuesta a que el campesino busque a través de sus labores como tal, generar recursos que les permitan sostener y mantener a su familia. Eso no ha sido fácil pero vemos que ha tenido resultados palpables”, afirma el edil.

En efecto, de acuerdo a los resultados de la encuesta Casen, en 2006 en Galvarino había sobre un 35% de pobreza e indigencia y en la última evaluación, cuyos resultados fueron entregados recientemente, este porcentaje disminuyó a 22%.

A su juicio, es clave atacar el problema de raíz, a través de la capacitación y no sólo con la mera entrega de insumos o recursos de manera esporádica.

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